Ser dominico
El Espíritu de Dios – Gracia y libertad
Es Dios mismo quien llama a la vida consagrada y quien, a través de la acción de su Espíritu, actúa en lo más secreto del corazón, por eso es fundamental reconocer su presencia y su acción en los diferentes momentos. Reconocer la primacía de la acción de Dios implica dar una prioridad efectiva a la adoración, a la lectio divina, a la celebración de la Eucaristía y a la oración como fundamentos de la pedagogía espiritual, gracias a los cuales Dios obra la purificación del corazón y el crecimiento en la santidad.
Juan Pablo II
Si sientes el llamado del Señor…
A ustedes, jóvenes, les digo: si sienten la llamada del Señor, ¡no la rechacen! Entren más bien con valentía en las grandes corrientes de santidad, que insignes santos y santas han iniciado siguiendo a Cristo. Cultiven los anhelos característicos de su edad, pero respondan con prontitud al proyecto de Dios sobre ustedes si El les invita a buscar la santidad en la vida consagrada. Admiren todas las obras de Dios en el mundo, pero fijen la mirada en las realidades que nunca perecen.